Itinerari di un giorno a Roma

Un día entre Testaccio y el Aventino: itinerario a pie

Una ruta práctica para explorar la colina del Aventino y el mercado de Testaccio. Iglesias silenciosas, jardines en flor en mayo y panaderías de barrio.

Un día entre Testaccio y el Aventino: itinerario a pie

Roma en mayo te engaña. Te despiertas con el cielo despejado, el aire fresco entra por la ventana del hotel y crees que puedes caminar sin parar hasta el atardecer. Luego llega el mediodía, el sol empieza a pegar fuerte sobre los adoquines y te ves buscando desesperadamente una sombra y una fuente. Por eso, cuando suben las temperaturas, tiene sentido evitar los cruces asfixiantes del tridente histórico y poner rumbo al sur.

Llega a la zona en transporte público (puedes consultar las rutas exactas en la web de ATAC). Desde aquí puedes montar un itinerario de un día entero que une dos barrios vecinos pero de carácter opuesto: Testaccio y el Aventino. El primero es popular, ruidoso y está lleno de comida. El segundo es una colina residencial silenciosa, dominada por embajadas, iglesias antiguas y parques arbolados. Funcionan muy bien juntos, siempre que los recorras en el orden adecuado.

Mañana en Testaccio entre el mercado y las tiendas

Empieza el día en Testaccio sobre las diez de la mañana. El barrio se extiende alrededor del antiguo matadero y mantiene una vocación gastronómica muy fuerte. Ve directo al mercado de abastos cubierto, con entradas por via Aldo Manuzio y via Beniamino Franklin. Pasa de los puestos de ropa o de los que venden recuerdos genéricos y céntrate en el perímetro dedicado a la comida.

Aquí puedes solucionar el tema de la comida por pocos euros. Párate en uno de los puestos históricos para probar las especialidades locales, como un trozo de pizza blanca con mortadela o un bocadillo tradicional. Pide algo para llevar, te vendrá bien para comer al aire libre más tarde. Al salir del mercado, da una vuelta por las calles de alrededor para ver las panaderías y carnicerías de la zona. Si quieres hacerte una idea de cómo se vivía por aquí y cómo han evolucionado los barrios, puedes leer el resumen sobre los barrios históricos romanos en el portal turístico oficial.

La subida al Aventino

Desde via Marmorata, la gran arteria que cierra Testaccio, toma via di Santa Sabina o el Clivo dei Publicii. Prepárate para una cuesta corta pero empinada. En cuanto llegas arriba, el ruido del tráfico desaparece casi por completo. El Aventino es un barrio plácido, protegido por altos muros y hileras de pinos piñoneros. Caminando por la calle principal, te encuentras con una serie de paradas que justifican el desvío.

  • Jardín de los Naranjos: En los mapas aparece como Parco Savello. En mayo está en su mejor momento, con los árboles cargados y mucho perfume en el aire. Ve directo a la terraza del fondo: desde allí arriba se ven los tejados naranjas, el Tíber y la cúpula de San Pedro a la derecha. Es el sitio perfecto para sacar la pizza blanca que compraste en el mercado.
  • Basílica de Santa Sabina: Está justo al lado del jardín. Es una iglesia paleocristiana del siglo V, muy distinta a las basílicas barrocas del centro. Las naves están desnudas, la luz entra por las ventanas de selenita y el techo es de madera. Para conocer los horarios de apertura actuales, consulta la web oficial de la iglesia. Fíjate en el portal de madera original de la entrada, tallado con escenas bíblicas.
  • Plaza de los Caballeros de Malta: Siguiendo hasta el final de la calle, llegas a una plaza diseñada por Piranesi. Aquí está la famosa cerradura del priorato. Seguro que encuentras cola en la acera. Ponte a la fila, espera tu turno, mira la cúpula enmarcada por los setos y sigue tu camino.
  • Rosaleda Municipal: Bajando hacia el Circo Máximo por via di Valle Murcia, hay una parada obligatoria para esta época del año. Para ver las fechas y horarios de apertura actuales, revisa la web del Ayuntamiento de Roma. Para informarte sobre los precios de entrada y las variedades botánicas que hay, consulta el portal del Ayuntamiento de Roma.

Esta colina cambia de cara por completo por la noche. Las puertas de los parques cierran, las calles se vacían y solo quedan las farolas iluminando los muros de ladrillo. Es un recorrido extremadamente silencioso, tanto que ha inspirado a directores y escritores. Si te interesa el cine, hay un buen itinerario dedicado a los escenarios de películas que pasa justo por estas calles oscuras.

Hacia el Circo Máximo

Al terminar la bajada del Aventino te encuentras frente a la explanada del Circo Máximo. Ten en cuenta que aquí no hay sombra. En mayo, a media tarde, el sol pega fuerte sobre la tierra batida, así que asegúrate de llevar agua o párate en el quiosco de la esquina con via della Greca.

Desde esta enorme hondonada tienes la mejor perspectiva de los restos de los palacios imperiales del Palatino, justo enfrente. La geografía de este valle definió la historia de la ciudad. Según el mito, fue desde estas dos colinas donde los gemelos buscaron los presagios para decidir dónde fundar el asentamiento. Si te da curiosidad esta parte de la historia antigua, puedes echar un vistazo a esta breve reconstrucción histórica oficial.

La zona alrededor del circo es un excelente nudo logístico para terminar el día. Si necesitas orientar tu búsqueda de alojamiento en una zona tranquila pero bien comunicada, ten en cuenta que varios establecimientos, como por ejemplo los hoteles cerca del Jardín de los Naranjos, te permiten llegar a los Foros Imperiales con un paseo llano de un cuarto de hora.

Una vez terminada la vuelta, para encontrar la parada de metro más cercana consulta la web de ATAC. Como alternativa, para localizar las paradas de autobús más cómodas para volver a tu alojamiento, revisa la web de ATAC. Has visto un buen trozo de ciudad, has comido bien y no te has destrozado los pies en las aceras abarrotadas de via del Corso.

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